sábado, 26 de octubre de 2024

0-29 La industria del tabaco en Alicante y la Iglesia (1 de 2)

 

La desamortización eclesiástica: bienes de “manos muertas”

 

    Para cuando tratamos asuntos de trascendencia que a su vez derivarán en múltiples visiones o aspectos, …ante tal magnitud, solemos utilizar expresiones tales como: “Hablaremos de todo lo humano y de todo lo divino”; también, y así mismo, para cuando sobre ese tema, altas entidades sólo pueden juzgarlo, Miguel de Cervantes acuñó aquello que D. Quijote nombró al dirigirse a su fiel escudero: “Con la Iglesia hemos topamos, amigo Sancho”.

 

    Fiel o no al texto cervantino ya que más bien es la derivación hacia una frase coloquial que pretende expresar la frustración que nos causa toda autoridad que nos obstaculice cualquier intención, propia o ajena, la irónica realidad es que, la Iglesia, como entidad de autoridad y privilegio, ha estado …y sigue estando, metiendo el interés y la mano en asuntos varios. Tal es así, que la industria del tabaco no iba a ser menos.

 

    Allá por 1801, necesitada la Hacienda Pública de aumentar sus dependencias y producciones para el consumo del tabaco, partiendo de su ubicación en el Palacio de Altamira -donde se estaba de alquiler-, la fabricación manufacturera de tabacos en Alicante se instala en una parte del conjunto arquitectónico del Palacio Episcopal y Casa de La Misericordia.

 

El presumiblemente primer grabado conocido del Palacio Episcopal y Casa de La Misericordia de Alicante, edificio clerical construido en 1751. Imagen sin datos de autoría y fecha que aparece en la portada de la publicación "La Fábrica de Tabacos de Alicante", de Caridad Valdés Chápuli.

    ¿Cómo se llega a esa opción? Principalmente porque en sus muy cercanas inmediaciones se dispone de un bien material esencial en la manipulación del tabaco: el agua, que discurre próxima y abundante desde el manantial de la Fuensanta ¿Y por qué la Iglesia acoge a esa industria en su propiedad? Pues, partiendo de la hipótesis de más peso que nos habla de una cesión temporal, que no de una compra venta; ésta va cogiendo cuerpo al estudiar con mayor detenimiento las circunstancias sociales del momento que quedan recogidas en los documentos institucionales y en la prensa histórica.

 

    En la “voluntad” de esa cesión temporal tiene mucho que ver, el siempre agudo sentido para el momento y el negocio que le es característico a la curia eclesiástica si …sobre todo, se trata de defender a sangre y fuego lo que ellos consideran de su exclusiva propiedad y patrimonio.

 

Reconstrucción del recorrido de la canalización de las aguas procedentes del manantial de la Fuensanta. A la derecha, destacando por su tamaño y muy próxima al recorrido, la Real Fábrica de Tabacos. Imagen procedente de la publicación referenciada en 22/03/2011, del blog  Alicantevivo.org

    Al albur de la rápida propagación desde Francia del movimiento intelectual reformista que tuvo por nombre “La Ilustración”, en la España del siglo XVIII, esta corriente crítica que intentaba cambiar los parámetros sociales conocidos …pero sin llegar al alboroto revolucionario, ya que, no en vano, los ilustrados españoles fueron una minoría culta formada por nobles, funcionarios, burgueses y clérigos, flirteó dubitativamente con pretendidos cambios reformistas dirigidos a beneficiar a la utilidad pública.

 

    La reforma agraria era uno de sus objetivos, y dentro de esas expectativas el mayor escollo a sortear era la concentración de la propiedad del suelo y de los bienes inmuebles a manos de la Corona, de la nobleza y, cómo no, de la Iglesia. Para el momento que nos ocupa, pues hubo otros intentos reformistas posteriores, el encargado de esas reformas ilustradas era Manuel de Godoy. El amigo Manolo no es que se aplicara muy a fondo y …en concreto, con la cuestión de la desamortización de los bienes eclesiásticos, todo fueron tibiezas.

 

    La Iglesia que, desde su propia reglamentación, no permitía la enajenación (venta a terceros) de sus bienes, ya lo fueran procedentes de generosa donación -la mayoría de las veces- o por compra, vió peligrar el futuro de esas propiedades que podrían serle expropiadas por el Estado en beneficio de la utilidad pública. En la tibieza de la pretendida reforma de Godoy, se negoció con el clero el mantenimiento de sus prebendas y privilegios a cambio de ciertos subterfugios legales como el de la cesión con condicionado, a fin de no perder éste el nudo propietario de esos bienes a los que, en el argot jurídico, se les llamaba bienes de “manos muertas”.     

 

Esquema de la situación de la propiedad de las tierras, muy por encima de estos tres estamentos: la nobleza, el clero y los municipios, la omnipotente Corona.

    

    En el caso del alicantino Palacio Episcopal y Casa de La Misericordia, la cesión con condicionado iba encaminada a justificar la acogida de la fabricación de tabacos como una acción más de beneficencia de la Iglesia para con los más desamparados y con mucho más señalamiento tratándose de las desvalidas y desgraciadas mujeres que serían las primeras cigarreras de la ya Real Fábrica de Tabacos de Alicante. A cambio, se perpetuaba la condición de propiedad.

 

    Y así se desprende del detallado informe(1) de diez planillas que redacta y firma Vicente Sperino dirigiéndose al alcalde Thomas Pró, indicándole todas las necesidades de caridad que requieren los pobres de Alicante mientras deja caer en un muy escueto párrafo, que el espacio cedido al Estado para fábrica de tabacos ha de devolverse a la Iglesia en el supuesto de que dejase de ser ésta su utilidad y finalidad. La fecha es del 24 de enero de 1814.

 

Detalle del informe redactado por Vicente Sperino donde se recoge la condición vinculante a la devolución de lo cedido en el  edificio, en cuanto que el objeto de la producción de tabacos desapareciera.

    Precisamente, y con un nuevo intento de reformismo ilustrado, en marzo de 1814, representantes del Gobierno solicitan el desestanco del tabaco para, entre otros argumentos, liberalizar el mercado. La medida habría afectado muy negativamente a las arcas particulares de la Corona(2) y pedía el cierre y venta de los bienes, tanto muebles como inmuebles, de las fábricas en funcionamiento: Sevilla, Cádiz, Alicante, A Coruña y Madrid ¡Cómo se dejaba notar la divina intercesión en lo de acceder anticipadamente a la información privilegiada!   De cerrarse esas fábricas, las instalaciones cedidas en Alicante volverían a la indivisa propiedad eclesiástica.

 

 

 

Fondos documentales:

(1) _ Archivo Municipal de Alicante – Casa de La Misericordia, 1814

(2) _ De mis crónicas …0-10 - “El desestanco del tabaco-1814”

(3) _ Archivo Municipal de Alicante – Casa de La Misericordia, 1816

(4) _ Archivo Municipal de Alicante – Casa de La Misericordia, 1864

(5) _ “El Graduador” 18/05/1877 # 08/06/1877 # 10/06/1877

         “El Solfeo – Diario satírico” 22/05/1877

         “La Época” 07/06/1877

(6) _ “La Unión Democrática” 12/12/1880

(7) _ Caridad Valdés Chápuli – 1989  

         Apéndice II – Relaciones de la Fábrica de Tabacos de Alicante con la jerarquía eclesiástica

 

viernes, 23 de agosto de 2024

0-28 Pirateando los "Caribes" (2 de 2)

 

Emprendedors “exitosos i campechanos”

 

    Por contra a la ostentación pública del poder que ejercía Juan March Ordinas, nuestro siguiente personaje siempre se mostró muy discreto, tanto para con su vida privada, como para sus “tejemanejes” empresariales y financieros.

 

    De su historia familiar ascendente, decir que su padre, Cesáreo Alierta Perela, abogado y empresario, fue figura condecorada en el ejército nacional durante la guerra civil y a su finalización, prontamente estableció un respetable emporio empresarial, presidió el club de fútbol Real Zaragoza y fue alcalde de Zaragoza. Procuró buenos colegios y buenas carreras a sus hijos.

 

    Nuestro hombre, César Alierta Izuel, empresario, abogado y presidente ejecutivo de Tabacalera entre 1996 y 2000, llegó a Tabacalera designado desde el Gobierno de Aznar y siguiendo la estela de las aguas ya inicialmente surcadas por el socialismo de Felipe González, la privatización de esta empresa estatal la desarrolló sin conmiseración ...ni posibilidad de vuelta atrás.

 

    Ni a él, ni al gobierno del que formaba parte como alto cargo político de confianza, no le preocuparon ni el desmantelamiento del tejido industrial, ni la destrucción de los miles de puestos de trabajo directos, ni siquiera los indirectos y para nada, el efecto negativo en la economía de las zonas en las que desaparecía esa ya largamente centenaria industria. Y muchísimo menos aún se preocuparon por ofrecer una posible alternativa de transformación o de reinversión en otras actividades industriales. El objetivo era el alto beneficio que ofrecía la venta pública de la industria tabaquera española que, en ese momento, ocupaba el quinto puesto del ranking mundial en el sector.

 

César Alierta Izuel, visto por la plumilla del artista Paco Nájera.

 

    A su llegada desde su anterior alta responsabilidad en la Comisión Nacional del Mercado de Valores …tras de sí, ya le venía acompañando cierto ruido de haber prevaricado con fines lucrativos propios y ajenos. En Tabacalera, el pelotazo de César “Augusto” Alierta para sus privados intereses, fue de escándalo. No en vano, tras ser denunciado, el caso se hizo famoso y hasta adquirió nombre propio: “Caso Tabacalera”.

 

    A través de la creación de una empresa financiera fantasma a nombre de su esposa, Ana Cristina Placer y con la implicación como testaferro de su sobrino político, Luís Javier Placer en la gerencia, en el meteórico plazo de sólo seis meses, con una compra-venta de acciones de Tabacalera, se llevaron limpios 309.000.000 de pesetas …aproximadamente 1,8 millones de euros a día de hoy. Llevado ante los tribunales en el año 2002 por el escándalo financiero que se formó, tuvo la osadía y la maestría suficientes como para “marear la perdiz” de tal modo que, pese a quedar probada su implicación directa en el delito de uso arbitrario de información privilegiada, se le absolviera de toda condena por la prescripción del delito en el tiempo: larga cambiada, paso de página y a seguir viviendo a cuerpo de rey.

 

 

Collage del momento en el que fue declarada la prescripción en el tiempo de un posible delito por el uso de información privilegiada de las finanzas de Tabacalera S.A. Como en aquel momento ya era presidente de Telefónica, la tabaquera, a su vez, ya se había fusionado con la Seita francesa y formado el grupo Altadis. Creo que somos muchos los "curritos" de ambas empresas que no le guardamos demasiada estima a su gestión al frente de ellas.

 

    Lo que no trascendió en la prensa es el cómo consiguió manejar el control de esas acciones. El paquete de acciones las promovió él mismo con el fin de aumentar la confianza bursátil del patrimonio social de Tabacalera y muy “cuco” él, y haciendo uso de todo el entramado administrativo de la empresa que le mostraban fe ciega y pleitesía …incluidos algunos de los sindicalistas que se codeaban con él en el consejo de administración como “consejeros laborales de la presidencia”, con la golosa llamada al dinero fácil, le facilitaron el mercadeo de las acciones al ser ofrecidas y muy recomendadas en el entorno laboral de las fábricas de tabacos y demás dependencias.

 

    Tres fueron los modelos de inversión que se les presentó a los trabajadores: el de la inversión y rescate garantizados …aunque de dividendos muy bajos, la misma opción que la anterior con préstamos a bajo interés que te facilitaba la propia empresa y ¡cómo no!, aquel otro que te elevaba a la condición de “casi” gran accionista con el que pecó algún que otro interesado. En todos los casos, la recompra estaba garantizada ¡…a manos de César “Augusto” Alierta!, lo cual le acabó resultando el negocio perfecto.

 

    Los beneficios a todos estos mindundis …en comparación, no les aportó ni para pipas; a César Alierta, por añadidura, le facilitó el hacerse con el 51% de las acciones de Tabacalera. A su paso en el año 2000 a la presidencia de Telefónica, en la sombra, siguió siendo el amo del cortijo: Pablo Isla y Antonio Vázquez, sus sucesores en la presidencia de Tabacalera, fueron sus más fieles validos incluso habiendo sido recolocados después …y respectivamente, en INDITEX e IBERIA.

 

Antonio Vázquez que presidió IBERIA, a la izquierda y Pablo Isla que recaló en el equipo de Amancio Ortega en INDITEX, en el centro, ambos validos y estrechos colaboradores de César "Augusto" Alierta.

 

 

    En este turbio asunto, también Alierta tuvo su “vendetta” personal: como el “Caso Tabacalera” se reveló estando ya en la presidencia de Telefónica y habiendo puesto el diario El Mundo la mordida y presa periodística en el asunto de forma muy insistente, Alierta y Pedro J. Ramírez entraron en guerra personal. Prueba del conflicto fue que Alierta mandó restringir la publicidad de Telefónica en El Mundo y la inmediata defenestración y salida de Telefónica de cuántos delegados o consejeros tuvieran relación con El Mundo.

 

 

Artículo del diario El Mundo 09-01-2002 que también le dedicaba la portada. En este caso, dándole totalmente la vuelta a la genialidad de Severino Chacón comprando las acciones de la Compañía Arrendataria de Tabacos para que la Unión Tabacalera, representando los intereses y derechos de los trabajadores en aquella década de los 20 en el inicio del siglo pasado, pudieran incorporarse a la Junta de Accionista y desde dentro, batallar con la empresa, Alierta, mirando sólo su único beneficio particular, manipuló a los trabajadores de Tabacalera siendo sabedor de que no existe mayor y más estratégico incentivo que ofrecer las ganancias de un dinero fácil ¡El tintineo de las monedas en la bolsa, despierta y alimenta ávidamente a todas las flaquezas de la condición humana!

 

    Sobre el alcance de su poder, David Jiménez, que dirigió El Mundo tras Pedro J. Ramírez, en su libro “El Director” recoge sobre César Alierta:

“El más poderoso entre los presidentes del Ibex era César Alierta. Había construido un formidable entramado de poder e influencia utilizando Telefónica, una de las grandes empresas del país, como su cortijo personal. Se podía caminar por los pasillos de las plantas nobles de su sede y ver en las puertas de los despachos los carteles con los nombres de sus colocados: exministros tanto del PP como del PSOE (Trinidad Jiménez o Eduardo Zaplana), familiares de dirigentes políticos (Iván Rosa Vallejo, marido de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría), cercanos a la realeza como el ex jefe de la Casa Real Fernando Almansa e incluso la realeza directamente. El cuñado del Rey, Iñaki Urdangarin, fue enviado por Alierta a Washington con un generoso sueldo en cuanto empezó a tener problemas con la justicia (...).

 

    A su fallecimiento ya había reunificado todo su patrimonio al amparo de una las sicav españolas más poderosas -así se permitía realizar traspasos desde o hacia otras entidades inversoras sin tener que pasar por el fisco- gestionada por Augustus Capital AM ¡…que curiosa elección de nombre corporativo!, fundada por otro de sus sobrinos, dejándole un patrimonio personal de cerca de 150.000.000 de euros.

 

    Llevado por el enorme amor que le profesó a su esposa y no habiendo alcanzado el deseo de tener descendencia propia, al igual que Juan March, Alierta se dedicó ampliamente al altruismo y a la filantropía como un homenaje a Ana Cristina. ¡Con semejante patrimonio y redes de influencias, no queda resquicio alguno de duda de que así …sí se puede …y lo mejor, sin dolo para el bolsillo propio!

 

Alierta, el emprendedor exitoso y campechano, posando plácidamente en su despacho de Telefónica - El Confidencial 10-01-2024, del artículo de Carlos Hernanz, al reseñar el momento de su fallecimiento.

 

 

   En fin, luces y sombras de dos personajes que, el uno desde fuera y abiertamente contra la Compañía Arrendataria de Tabacos, y el otro desde dentro de Tabacalera y para un muy provechoso beneficio propio, tuvieron su momento de gloria en la historia de la industria tabaquera española. Una industria con el arraigo histórico de cuatro siglos, en la que todos, sin distinción política u ocupación facilitamos lo de ...entre todos la matamos …y ella sola se nos murió.

 

    Como anécdota final en el ejemplo del alcance de la estulticia humana, en Alicante y …alicantino, que no es que nos viniera de fuera, tuvimos a un comunista de carnet de CCOO y de acciones “Puto Patronales” que opinaba que cuánta mayor reestructuración se diera -entiéndanse la aplicación de los insistentes y reiterados Expedientes de Regulación de Empleo, con la enorme amortización de puestos de trabajo y con los cierres de fábricas como única salida-, mejor para la cuenta de resultados de la empresa haciendo que sus pretendidas ganancias personales ¡…aumentaran!

 

    Este “idiotosincrásico” ejemplar -encargado de departamento …para mayor indignación ajena- fue de los que compraron un muy buen número de acciones que ofreció César “Augusto” Alierta. Para su desgraciado “cuento de la lechera”, los beneficios le fueron pocos, pero, en cambio, al cierre de la factoría alicantina, la suerte le vino dada no teniendo que pasar por el mal trago del traslado geográfico, alejándose de la familia y de las raíces. Se quedó “prejubilado” y tan tranquilo, en casa.

 

 Empezaban ya a sobrarnos tantos …y muchos, gilipollas, piratas y filibusteros.