domingo, 21 de diciembre de 2025

0-43 "La Chata" en la Tabacalera de Alicante

 

 

Revisando documentos guardados... de aquellos que nos llegaron para incorporarlos a nuestro libro conmemorativo “20 de Mayo – Hechos y Dichos de una tradición”, y eso fue en 1994, éste que a continuación reproduzco no se incluyó en sus páginas porque ya nos llegó cuando el libro estaba maquetado y metido en máquinas.

 

  Lo conservé porque su contenido siempre me venía llamando la atención aunque no me lo ponía fácil ya que no incorporaba los datos de quién nos lo hizo llegar y ni siquiera se referenciaba en qué momento histórico se hubiera dado aquella visita regia.

 

 En febrero de 2021, metido ya de lleno en “harinas” de memorias y crónicas de Alicante y publicando en redes sociales, mediadas algunas consultas en las hemerotecas digitales pude alcanzar a ubicar la fecha en la que se diera este “Saludo de una operaria de la Fábrica de Tabacos a la Infanta Isabel”

 

  Rastreando en primer intento la prensa local y nacional, la más conocida de sus visitas a Alicante fue en julio de 1913 y de ella hay fotografías de Manuel Cantos en el AMA y registros gráficos del mismo fotógrafo en las revistas La Actualidad (12/07/1913) y Mundo Gráfico (16/07/1913). Pero en la crónica del 7 de julio que le dedica al evento el Diario de Alicante, no aparece ningún rastro de haberle dedicado unos minutos de su presencia a la Fábrica de Tabacos y a las cigarreras. 

 

Mundo Gráfico 16/07/1913 - Su A.R. la infanta Dª Isabel acompañada por las autoridades, visitando los balnearios de la playa durante su breve permanencia en aquella población. Fotografía de Manuel Cantos.

  Al parecer, el mes de julio marcaba con las vacaciones estivales un buen momento para disfrutar viajando y para representar a la Corona Española en multitud de actos públicos y populares. El extenso uso de trenes, vehículos de tiro o de motor, veleros o vapores, y el fervor popular que se sentía por ella, le dieron a la Infanta Isabel de Borbón, “la Chata”, la condición de viajera ilustre, y no precisamente por pertenecer de cuna a una “ilustre familia”, sino por la cantidad de lugares que visitó tanto aquí como allende los mares.

 

 Isabel de Borbón y de Borbón fue la hija primogénita de Isabel II y de don Francisco de Asís que no pudo acceder al trono al darse el nacimiento de su hermano Alfonso, quién reinaría como Alfonso XII. Según sus biógrafos, fue una miembro destacada y adelantada dentro de la familia Borbón dado el que se formó cultural, social y hasta deportivamente más allá de los cómodos privilegios que le otorgaba su condición de descendencia regia. Fue una mujer muy activa y siempre muy próxima al pueblo llano. Disfrutaba del contacto con la gente personándose en todos los saraos y fiestas populares, huía cuanto le era posible de los boatos protocolarios e incluso, según el acto y si la excusa le era permitida, rehuía de la ostentación de los palios y otras zarandajas similares.

 

Isabel de Borbón y Borbón, en su infancia


          Ella misma, para consigo y, aún mucho más, para con su amadísimo Madrid, se permitía el uso de los apodos castizos. Como madrileña se sentía gustosa de considerarse “gata” y del apodo “la Chata” nunca renegó porque lo sentía como un homenaje popular a su persona. Tal vez ...y en cierto modo, tuviera que ver el rasgo físico de una nariz algo menuda y respingona que la mostraba pizpireta e inquieta, pero, de un modo u otro, a ella ese detalle popular le hacía sentirse orgullosa. Enviudó muy joven y alcanzó un enorme protagonismo ejerciendo de primera embajadora de España dentro y fuera del país. Llevó esta dedicación y labor a lugares y a entornos en los que su hermano y su sobrino, los reyes Alfonso XII y Alfonso XIII, nunca llegaron. 

 

A tal punto de excelencia y de reconocimiento popular llegaría esa labor en el tiempo que, instaurada la II República, con 80 años de edad y enferma ya de gravedad, fue el único miembro de la familia real a quien se le permitió permanecer en España con la expulsión-destierro de su sobrino Alfonso XIII. Fiel y respetuosa a su condición de Borbón, declinó el privilegio ofrecido y marchó al destierro junto a su familia. Moriría pocos días después en París. Este gesto del gobierno republicano hacia su persona pretendía reconocer su bien ganado amor y respeto populares para con una persona íntegra y enemiga siempre de la confabulación y de los oscuros manejos palaciegos que fueron infausta historia común de sus antecesores.        

 

Retrato de Federico Madrazo - 1880   Palacio Real de Madrid

 

             Hecha una mínima reseña biográfica de “la Chata”, retornemos al asunto de la salutación de la cigarrera alicantina. Se dará en una visita anterior, también en el mes de julio, pero de 1907, en un viaje que arrancaría en Murcia y que acabó en Valencia, cuando la Infanta Isabel visitó la Fábrica de Tabacos y la cigarrera Josefa Ferrándiz Giner se la leyera.

 

La crónica de la prensa de ese día en el Diario de Alicante, jueves 25 de julio de 1907 recoge:

 “Desde la iglesia de San Nicolás se ha dirigido la comitiva al Hospital civil, al Asilo de Nuestra Señora de los Remedios, á la fábrica de Tabacos, al convento de las Oblatas y al Instituto Provincial. En la fábrica de Tabacos la ovación tributada á la Infanta Isabel ha sido de las más ruidosas que ha oído”

 

Desde un par de semanas antes, con el anuncio de la visita, la prensa local se mostró muy activa dando noticias de los preparativos y de la agenda de actos que se le dedicaron. Llama la atención ...ya que antes se ha mencionado la sencillez de trato que siempre buscaba “la Chata”, el que en La Voz de Alicante el día 16, con tono de pomposo ringorrango escribiera:

 “Ayer recibió la Excma. Señora doña Paula González Carballeda, vicepresidenta del real patronato para la represión de la trata de blancas, por conducto de la condesa de Aguilar de Inestrillas, la noticia de que el día 24 de los corrientes llegará a esta capital la Infanta Isabel.

La señora vicepresidenta del patronato saldrá el día 20 del actual para Cartagena con objeto de ponerse a las órdenes de la misma”.

 

Después se emitiría hasta un bando municipal que marcaba protocolos, que reclamaba el lucimiento de adornos y luminarias y que fijaba expectativas que debiera de cumplir el pueblo alicantino. La cosa es que “la Chata” llegó a Alicante y que en los actos agendados no faltó de nada, ni actos populares, ni actos sociales con el abolengo alicantino: recibimientos varios con bandas municipales y militares que después hasta dieron conciertos, ágapes, visitas a entidades civiles y religiosas, corrida de toros, regatas de vela y como despedida, un grandioso y nocturno castillo de fuegos artificiales.

 

 

Fotograma extraído del video documental: "La Chata", La Infanta más popular y carismática de España, Princesa de Asturias - BioPic Channel  

  De todo ello, incluidos los menús que se le sirvieron, los “gacetillas”, con una columna ...máximo con media página, daban minuciosa cuenta a diario. Pero como por aquel entonces, quien pudiera pagarse un periódico, ya fuera empresa o ente privado se montaba su propio diario para significarse políticamente, para que no quedara dudas de quién pudiera ser el más leal y monárquico, la revista quincenal Museo-Exposición, órgano oficial de la Cámara Agrícola de Alicante, dirigida por don Miguel de Elizaicin, en su número 172 del día 1 de agosto, dedicó íntegramente sus dieciséis páginas a referir con toda clase de detalle la estancia de la Infanta Isabel en Alicante y su acomodo en el Gran Hotel. Miguel de Elizaicin era además, el propietario de la revista.

 

 Como pincelada que nos devuelve a la Infanta popular y nada pomposa, el día 25 trasladada a la Colegiata de San Nicolas para oír misa matutina de diez y media, declinó que la condujeran bajo palio y rechazó además el sitial bajo dosel que se le había dispuesto en el presbiterio.  De allí salió con destino al Asilo de Niños del Paseo de Campoamor, al Hospital Provincial y a la Fábrica de Tabacos.

 

En cuanto a esta última, se dejó escrito que la Infanta “fue recibida con indescriptible entusiasmo por todas las cigarreras que la ofrecieron artísticos ramos de flores.

La comitiva recorrió los talleres de la fábrica donde las operarias repetían sus ovaciones a su S.A y al retirarse visitó el despacho del señor Administrador donde se había instalado una completa exposición de las labores que se producen en el citado establecimiento fabril”. 

 

 
 
        Durante la visita a los talleres, la operaria Josefa Ferrándiz Giner, perteneciente al Taller de Superiores, rancho 31, pedirá permiso para dirigirse a S.A. y ofrecerle la lectura de una salutación y ...según recogen algunos diarios, aunque en “letra pequeña”, una petición para que se autoricen nuevos ingresos de cigarreras y para que se aumenten las labores a producir en Alicante. Los enardecidos vivas y requiebros hacia su persona y hacia la del rey Alfonso XIII, acompañaron a la Infanta hasta su salida del recinto.
 
 
      Tuvieron que pasar nueve décadas para que la salutación volviera a la actualidad histórica de las cigarreras con los actos conmemorativos del 150 aniversario del 20 de Mayo, día de la fiesta de las cigarreras. Por las anotaciones al margen y las diferencias para con el texto original y el relato, sin lugar para la duda, esta salutación que nos llegó de forma anónima formó parte de la tradición oral entre las sucesivas generaciones de cigarreras que, junto a otras anécdotas y a fotografías familiares, son un patrimonio que si no se remedia, puede acabar perdiéndose. No sería el primer ejemplo de lotes de historia familiar vendidos al peso porque acaban siendo bultos que molestan en casa. 

 

Texto que nos llegara de forma anónima y que no pudimos incorporar en nuestro libro conmemorativo  "20 de Mayo - Hechos y Dichos de una Tradición"


Tal como ya lo dejara escrito en febrero de 2021, firme en el propósito, insistente por el orgullo de pertenecer a ese colectivo y a esa tradición industrial, sigo pregonando que será de juzgado de guardia que no se procure por reunir esa historia y de darle el espacio y el protagonismo que por derecho propio le correspondería en el edifico donde perviviera durante dos siglos la actividad tabaquera en Alicante. 

 

Piedra a piedra, metro a metro, la que fuera la importante Real Fábrica de Cigarros de Alicante, pan y sustento para Alicante y para las familias alicantinas, gracias al menfotismo que nos es innato en la capital de “la terreta”, se va desdibujando de la memoria colectiva y por sangrante goteo, va perdiendo los espacios de su presencia y de su identidad.  

 

 

 Fuentes consultadas:

 Biblioteca Virtual de Prensa Histórica - Julio de 1907

 Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España - Julio de 1907 y de 1913

 

 

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